Pequeña flota profesional de vehículos comerciales

Automoción y pequeñas flotas

Más vehículos trabajando.
Menos incidencias que gestionar.

Para pymes, autónomos, talleres y pequeñas flotas que dependen de sus turismos y furgonetas para trabajar cada día. El objetivo es controlar el coste por kilómetro, proteger sistemas sensibles y reducir tiempos de inmovilización.

Coste / km Disponibilidad Inyección FAP SCR / AdBlue Flota existente
31 %

de las empresas españolas consultadas por Arval sitúan la contención del aumento del coste total de propiedad (TCO) entre sus principales retos de flota. Fuente: Arval Mobility Observatory 2026.

14 años

es la edad media de los vehículos comerciales ligeros en España, una de las más elevadas entre los grandes mercados europeos. Fuente: ACEA, edad media del parque de vehículos comerciales ligeros.

Problemas que afectan al coste real de la flota

No es una avería aislada.
Es tiempo, coste y servicio.

En una pequeña flota, consumo, mantenimiento e inmovilización se acumulan rápidamente. El reto es saber qué sistema está generando el problema y actuar antes de convertir una incidencia repetitiva en un coste estructural.

01

Coste por kilómetro bajo presión

Combustible, mantenimiento, neumáticos, reparaciones y tiempo fuera de servicio forman parte del mismo coste. Una pequeña desviación repetida en varios vehículos termina afectando al margen de la actividad.

02

Vehículos inmovilizados

Una unidad parada no solo genera una factura de taller. También obliga a reorganizar rutas, técnicos, entregas o visitas y puede requerir un vehículo de sustitución.

03

FAP y uso urbano

Arranques frecuentes, recorridos cortos y baja carga térmica pueden dificultar que el filtro complete sus ciclos de regeneración, aumentando la carga de hollín y la frecuencia de incidencias.

04

SCR / AdBlue a baja temperatura

En determinadas condiciones de baja temperatura de escape, la solución de urea puede no descomponerse completamente y favorecer depósitos en el sistema SCR, con alertas, contrapresión o mantenimiento asociado.

05

Inyección common rail sensible

Agua, partículas y depósitos afectan sistemas de alta presión con tolerancias muy reducidas. El resultado puede aparecer como peor pulverización, pérdida de respuesta, consumo anormal o desgaste prematuro.

06

Parque heterogéneo y envejecido

Una misma empresa puede combinar vehículos de distintas edades, normativas y tecnologías. Diésel, gasolina, FAP, SCR y diferentes patrones de uso exigen diagnosticar antes de aplicar un tratamiento.

Revisión y mantenimiento del motor de un vehículo

El coste oculto de una inmovilización

El taller es solo una parte del coste.

Cuando un vehículo queda fuera de servicio, el impacto continúa fuera del taller: trabajo que hay que reprogramar, tiempo administrativo, pérdida de capacidad operativa y, en algunos casos, necesidad de sustitución. Por eso la prevención tiene que medirse en disponibilidad, no solo en reparaciones.

Replanificación Horas improductivas Vehículo de sustitución Continuidad del servicio

Diagnóstico antes del tratamiento

No todas las incidencias tienen el mismo origen.

Intervención técnica sobre un motor
Combustible e inyección Arranque irregular, tirones, pérdida de respuesta, consumo anormal o suciedad en el circuito obligan a revisar calidad del combustible, filtración e inyección antes de decidir el tratamiento.
FAP y regeneración Testigos, regeneraciones cada vez más frecuentes o ciclos interrumpidos apuntan a un problema que debe valorarse según carga del filtro, tipo de trayecto y estado real del sistema.
SCR / AdBlue Alertas del sistema, depósitos o cristalización requieren diferenciar entre condiciones de uso, calidad del AdBlue y posibles fallos de sensores, dosificación o componentes.
Uso y mantenimiento Kilometraje, ciudad o carretera, carga, historial de mantenimiento y frecuencia de las incidencias son datos básicos para evitar tratar el síntoma equivocado.

Soluciones Green&Safe

Una solución solo tiene sentido
si responde al sistema correcto.

No todos los síntomas se resuelven con un aditivo. Cuando el problema está relacionado con combustible, combustión, inyección, FAP o SCR, estas son las soluciones que pueden incorporarse al protocolo de mantenimiento.

Importante: un aditivo no sustituye un diagnóstico de taller ni corrige un sensor averiado, un inyector mecánicamente dañado o un FAP saturado de cenizas. Si existe un código de avería, pérdida importante de potencia o un síntoma persistente, el diagnóstico mecánico va primero.

Cómo trabajamos

Observar. Diagnosticar. Comprobar.

En una pequeña flota no tiene sentido probar productos al azar. Primero hay que entender el patrón de uso y localizar el sistema afectado; después se aplica el tratamiento adecuado y se verifica si la incidencia realmente mejora.

01

Definir el patrón de uso

Motor, combustible, kilómetros, ciudad o carretera, carga, consumo, mantenimiento, testigos y frecuencia de las incidencias.

02

Localizar el sistema afectado

Diferenciar si la causa probable está en combustible o inyección, FAP, SCR / AdBlue o en una avería mecánica o electrónica que requiere taller.

03

Tratar y verificar

Aplicar producto y dosificación cuando corresponde y comprobar consumo, respuesta del motor, regeneraciones, alertas e incidencias antes de extender la solución a otros vehículos.

¿Gestionas una pequeña flota?

No empezamos por el producto.
Empezamos por el vehículo y la incidencia.

Indícanos cuántos vehículos tienes, motorización, combustible, kilometraje, tipo de recorridos y qué síntomas o incidencias estás viendo. Te ayudamos a identificar qué merece la pena tratar y qué debe revisarse primero en taller.

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